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Ernesto Che Guevara PDF Imprimir E-mail

“EL HOMBRE NUEVO”

según Ernesto Che Guevara

1.-Vida y muerte de un guerrillero: Ernesto Che Guevara

Ernesto Guevara de la Serna nació en Rosario, Argentina, el 14 de junio de 1928, en el seno de una familia de clase media.  En 1953 finalizó sus estudios de medicina en la Universidad de Buenos Aires.  Durante sus viajes por diversos países latinoamericanos se convenció de que la revolución violenta era el único medio para erradicar la miseria y conseguir la unión política de las naciones hermanas del continente.  En 1953 viajó a Guatemala donde Jacobo Arbenz emprendía un amplio programa de reformas sociales, pero el golpe de estado del año siguiente obligó a Guevara a trasladarse a México.  Allí conoció a los hermanos Fidel y Raúl Castro, que junto con otros exiliados cubanos estaban preparando un asalto revolucionario contra el gobierno de Fulgencio Batista.

En noviembre de 1956, el grupo revolucionario dirigido por Fidel Castro desembarcó en la provincia cubana de oriente.  En el primer encuentro con las tropas de Batista murieron casi todos los insurgentes.  Castro, el Che (apodo dado a Guevara por su origen argentino) y los otros sobrevivientes se refugiaron en la Sierra Mestra, desde donde iniciaron la revolución que culminó en enero de 1959 con la entrada triunfal en La Habana.

Guevara ocupó puestos de gran relevancia en el gobierno de Fidel Castro, entre ellos el de director del Departamento de Industrias del Instituto Nacional de Reforma Agraria, Presidente del Banco Nacional y Ministro de Industria.  Representó a Cuba en conferencias y foros internacionales y se destacó, además, por sus constantes ataques al imperialismo de los Estados Unidos.

Considerado por su obra teórica como un marxista heterodoxo, el Che Guevara encarnó los ideales de la juventud izquierdista de la década de 1960.  Entre 1965 y 1966 desapareció de la vida pública y paró algún tiempo en el Congo, donde colaboró en la organización de un grupo revolucionario.

En otoño de 1966, el Che comenzó a organizar la guerrilla revolucionaria en la región boliviana de Santa Cruz.  El 8 de octubre del año siguiente su grupo fue aniquilado por el ejército boliviano y el ejército de la CIA.  Ernesto Guevara fue herido y apresado; en los días siguientes fue ejecutado.  Así muere el hombre que quiso crear al hombre nuevo con su ejemplo, con su vida, con sus obras… un hombre que defendió sus ideas con las armas y sus teorías con la acción.

2.- Esencia de la filosofía guevarista:

Sería absurdo adentrarnos en las proposiciones expuestas por Ernesto Guevara sin antes pasearnos por los criterios fundamentalmente marxistas (sin obviar los leninistas) que influyeron radicalmente en la formación de su pensamiento, de hecho, que constituyen su punto de partida; de allí que el Che sea considerado tanto por sus conocedores como por él mismo marxista.  Sus escritos así lo confirman

Pero ante esta característica existe un detalle fundamental y es lo que va a darle, a nuestro entender, un toque particular a toda esta visión guevarista, que viene siendo el hecho de que el descubrimiento del marxismo no fue para el Che una simple y llana operación intelectual y bibliográfica, sino también el resultado de una experiencia vivida a saber, la de la miseria y la opresión de las masas latinoamericanas que conoció a lo largo de sus viajes a través de los campos del continente.  De allí que se derive una de las cualidades esenciales de su versión marxista: el carácter anti dogmático.  Es decir, concebía este aporte teórico como algo que podía y debía desarrollarse en función de la transformación de la realidad per se aclarando que “…si nuevos hechos determinan nuevos conceptos, no se quitará nunca su parte de verdad a aquellos otros que hayan pasado

Guevara se queja en varias ocasiones de la escolástica que ha frenado el desarrollo  de la filosofía marxista; haciendo referencia -a nuestro entender- a las premisas sistemáticamente impuestas por la burocracia estalinista; que se basaban en una formulación y la puesta en práctica de interpretaciones y falsificaciones cada vez más heterodoxas tanto del marxismo original como del marxismo-leninismo; yendo además en contra de toda tendencia a cuajar el primero en un sistema de verdades eternas, inmóviles e inmutables que conllevan a un inescrutable dogmatismo, ante el cual responde diciendo que no hay que olvidar que el mismo debe ser, en último caso, una guía para la acción.

Una vez expuestas a grosso modo la base y lineamientos dentro de las cuales se circunscribe el guevarismo; pasamos a realizar una vinculación del mismo con respecto a un punto específico del marxismo que vendrá a ser, en nuestro caso, el peldaño para poder llegar a comprender toda la propuesta del Che con respecto a su “nuevo hombre”, sentido último de toda acción teórica y práctica del dirigente revolucionario y, por ende, de él.  Hablamos así del contexto humanista que podemos hallar en cada una de sus frases.

Observamos entonces que interpreta de una manera muy peculiar la filosofía marxista; extrayendo de su profundo interior el toque humanista que, según su entender, forma indudablemente parte de la inspiración inicial de dicha teoría, sustentándose para defender lo alegado en un pasaje de un discurso realizado por Fidel Castro (1961) que dice:

“¿Quién ha dicho que el marxismo es la renuncia de los sentimientos humanos (…)?. Si precisamente (…) fue el amor al hombre, a la humanidad, el deseo de combatir la desdicha del proletariado, el deseo de combatir la miseria, la injusticia, el calvario y toda la explotación sufrida por el proletariado, lo que hace que de la mente de Carlos Marx surja el marxismo cuando precisamente podía surgir una posibilidad real y más que una posibilidad real, la necesidad histórica de la Revolución social de la cual fue intérprete Carlos Marx.  Pero, ¿qué lo hizo ser ese intérprete sino el caudal de sentimientos humanos de hombres como él, como Engels, como Lenin?”

Ese humanismo que observamos a partir del párrafo anterior, que en el marxismo lo podemos encontrar de forma tácita, puede observarse tanto en el inicio, como durante el desarrollo y fin del pensamiento y acción guevarista, superando desde nuestra perspectiva el carácter económico (aunque no lo deje a un lado, realizando estudios y propuestas en dicho ámbito) para trascender al plano social y auscultar en él; todo esto movido por el hecho de considerar al hombre como eje central o factor esencial de la revolución Por ello, el humanismo del Che es, ante todo, un humanismo revolucionario, ya que no se conforma con el sólo hecho de interpretar la naturaleza sino en transformarla

Por supuesto, aunado a todo este panorama nos encontramos con otro concepto que no puede dejar de ser señalado, viene siendo el materialismo histórico.  Aquí, la visión guevarista rompe, si se puede decir así, con la concepción marxista acerca de los factores primordiales que entran en el juego dialéctico no aceptando en modo alguno la historia como mecánicamente determinada por la acumulación de fuerzas económicas sino más bien; como el proceso en donde las relaciones de producción vienen dadas por el hecho objetivo de que son los hombres los que se mueven en la atmósfera histórica.

Se puede decir entonces, de manera general, que se encuentra en Guevara una conciencia aguda de la necesidad de un desarrollo del marxismo-leninismo, sobre todo en lo que respecta a los nuevos problemas planteados por las sociedades en transición, para los cuales los escritos de los mismos no constituyen más que una introducción, digamos necesaria, pero insuficiente. Ahora bien, esas contradicciones internas existentes entre una sociedad son las que crean indudablemente las condiciones –llamémoslas objetivas- necesarias para que se geste una situación revolucionaria.  Pero Guevara acota que estas características no son las únicas ni suficientes para llevar a la práctica una revolución, se demanda de la acción consciente de la vanguardia (entendida como el grupo guerrillero) y, por consiguiente, de las masas populares.  Sin éstas no puede realizarse la revolución.

Todo esto se alza en la célebre frase marxista que dice que “no es la conciencia de los hombres lo que determina su existencia, por el contrario es su existencia social lo que determina su  conciencia”, de allí que si los hombres hacen la historia desde siempre; no comenzaron a hacerla conscientemente sino por la revolución socialista, es decir, que al contrario de las grandes transformaciones sociales del pasado –como la Revolución Francesa en donde los hombres no eran capaces de dirigir y construir de manera consciente su propia historia-, “el comunismo es una meta de la humanidad que se alza conscientemente”. Encontramos a partir de esto que el Che da su propio sentido, y por ende significado al comunismo:

“Marx pensaba en la liberación del hombre y veía el comunismo como la solución de las contradicciones que produjeron su enajenación, pero como un acto consciente (…).

El hombre es el actor consciente de la historia.  Sin esta conciencia como parte de este proceso; no puede haber comunismo.”

Si bien Marx trató de expresar la idea del comunismo incluyendo a la conciencia como elemento dentro de su explicación; no llegó a ser lo suficientemente preciso, por lo que se puede llegar a considerar que Guevara realiza una de las contribuciones más ricas y significativas al desarrollo del humanismo marxista.

Se aclara, por último, que aunque se haya realizado un breve esbozo de los principales aportes de dichas teorías a la metodología del pensamiento guevarista, no todo se limita a lo anteriormente señalado, por lo cual no debe parecer extraño toparse con citas de Marx o Lenin a lo largo de este trabajo.

3.-Concepción del Hombre Nuevo:

La Revolución no es únicamente una transformación de las estructuras sociales, de las instituciones del régimen; es además una profunda y radical transformación de los hombres, de su conciencia, costumbres, valores y hábitos, de sus relaciones sociales.

Una Revolución sólo es auténtica cuando es capaz de crear un “Hombre Nuevo” y este, para Guevara vendrá a ser el hombre en el siglo XXI, un completo revolucionario que debe trabajar todas las horas de su vida; debe sentir la revolución por la cual esas horas de trabajo no serán ningún sacrificio, ya que está implementando todo su tiempo en una lucha por el bienestar  social; si esta actividad es lo que verdaderamente complace al individuo, entonces, inmediatamente deja de tener el calificativo de “sacrificio”. Esto debe ser una cualidad fundamental en el Revolucionario, sentir la misma –revolución- como tal, para trabajar con esmero. Pero no todo es tan simple, como en todo existe también su lado oscuro, la parte más dura de ser un revolucionario es que se deben definir de manera precisa los sentimientos, ya que todo revolucionario debe estar impulsado por grandes cantidades de amor aunado a un gran espíritu apasionado; para así realizar un caudal de acciones y hechos concretos orientados hacia un solo objetivo, lograr mejoras en el ambiente social. Estas dos condiciones o cualidades para ser revolucionario deben estar respaldadas por un factor fundamental que tiene que estar presente en la actitud de dicho individuo, y viene siendo la vigencia de una mente fría y calculadora que ayudará, sin duda alguna, a tomar decisiones dolorosas que no permitan ni siquiera la contracción de un músculo.

En cuanto a sus relaciones para con la familia; se hace un poco difícil mantener un entorno familiar real, a menos que estos sientan el mismo amor y la misma pasión por la Revolución para así poder entenderse, de lo contrario sería casi imposible sustentarlo.

En otro orden de ideas se habla, por su puesto de ser marxista; ya que es la esencia del socialismo, aclarando que se debe ser el mejor en todos los aspectos, aunque cabe la posibilidad de que se cometan errores. Asimismo, se observa cómo deben de seguir las líneas marxistas aplicándolas con ciertas variaciones que dependerán del contexto y la situación existente en un determinado momento.

Sostiene Guevara que la guerrilla se desarrolla inicialmente en dos planos, en el primero se encuentra a la masa (pueblo) en estado de quietud, es estática (por lo que posteriormente habría que movilizarla) y, en el segundo, se observa a la Guerrilla; fundamentalmente motor impulsor de la movilización y a su vez generador de conciencia Revolucionaria y de entusiasmo combativo.  Pero en ambos existe una semejanza: que el factor clave es el individuo y, gracias a sus actitudes, se crearán las condiciones subjetivas necesarias para la victoria.

Esta es más o menos una radiografía de la secuencia que tomó el contexto cubano a la hora de la revolución donde, finalmente, Guevara traslada su pensamiento a la realidad. Fue la  época heroica donde todos los integrantes  revolucionarios fueron recompensados con la satisfacción personal.

Por otro lado, es importante resaltar unos factores que son de gran relevancia para el Che, y destacar, al mismo tiempo el papel que tienen dentro de la sociedad, estos son la juventud y el partido.

La primera tiene un particular destello en todo este proceso; por ser una especie de arcilla maleable con la que se puede construir al Hombre Nuevo sin ninguno de sus problemas anteriores, es decir, se pueden reparar o eliminar las fallas que sus generaciones anteriores les heredaron.  Por otro lado se caracteriza como debe ser un joven comunista, donde en forma general resalta que este joven debe estar honrado de ser comunista, es decir, que no está en la clandestinidad, sino todo lo contrario que lo expresa a cada momento. Junto con eso debe tener una gran sensibilidad ante todos los problemas, las injusticias; tener un espíritu inconforme, plantearse todo lo que no se entienda, debe estar abierto a recibir nuevas experiencias, para conformar la gran experiencia de la humanidad.

El otro factor importante son todos los partidos, que son organizaciones de vanguardia, donde los mejores trabajadores son propuestos por sus compañeros para integrarlo. En este sentido se habla del Hombre Nuevo como hombre político (llamado por Guevara “cuadro”) destinado a cumplir una misión fundamental que, definida por el propio Guevara, se plantea de la siguiente forma:

“Es lo que pudiéramos llamar un tornillo dinámico de ese motor; tornillo en cuanto a pieza funcional que asegura su correcto funcionamiento, dinámico en cuanto a que no es un simple transmisor hacia arriba o hacia debajo de lemas o demandas, sino un creador que ayudará al desarrollo de las masas y a la información de los dirigentes…”

Por último, se debe tener en cuenta que la transformación radical de la sociedad exige una profunda variación de las estructuras mentales de los individuos, por eso se plantea la educación directa (y se critica la autoeducación por considerarla incompleta) que  ofrece una explicación verdadera y convincente, debido a que no se vale de estrategias para lograr llegar a la conciencia de los individuos. Esta forma de educación toca realmente a las masas y; de esta manera se va expandiendo hasta que se convierte en un hábito, así pues, a medida que la va adquiriendo va presionando luego a aquellos que no han logrado adquirir (esta es una forma indirecta de educar a la masa).

3.1. Creación del Hombre Nuevo:

Cuando Ernesto  “Che” Guevara comenzó a viajar por América, como estudiante y como médico, fue cuando entró en estrecho contacto con la miseria, con el hombre y con las enfermedades, sintiendo unas ganas inmensas de ayudar a esa gente con su esfuerzo personal.  De esa manera empezó a hacer notas para caracterizar al médico revolucionario, siendo éstos los primeros visos de su verdadero plan revolucionario.

Luego de vivir esa experiencia Che piensa y reflexiona acerca de la situación hasta llegar a plantearse esta importante pregunta: ¿Cómo hacer un trabajo de bienestar social?; ¿Cómo hacer para relacionar el esfuerzo individual con las necesidades sociales? Luego  de analizar su interrogante  consiguió una respuesta justa y propicia: crear un nuevo tipo humano.

La creación de este Hombre Nuevo es necesaria para la construcción del comunismo, y con esta creación se evita que la generación que está dislocada por sus conflictos se pervierta y tenga algún tipo de influencia sobre la nueva generación.

La base fundamental del Hombre Nuevo es la educación; ya que es allí donde se va a lograr el cambio de conciencia, ideológicamente hablando. De esta manera, va actuando en jóvenes de todas las edades y se irá formando esa nueva generación que se espera ansiosamente, que irán creciendo con ese amor ferviente característico de un buen revolucionario, en otras palabras, no nacerán con el pecado original, así pues se irá encontrando la fórmula para perpetuar  en la vida cotidiana esa actitud heroica

La creación del Hombre Nuevo no fue entendida y es un factor importante dentro de los grupos de vanguardia, debido a que a representar las ideas del siglo XXI, aunque para la época haya sido una aspiración subjetiva y no sintetizada.

Esas ideas que representará dicho individuo, van a ir orientadas a la realización de esos cambios importantes que tanto se buscan: la transformación de estructuras sociales, de las instituciones

 
Ché Guevara Fidel Castro Hugo Chavéz
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